lunes, 11 de marzo de 2019

VENEZUELA O UN MUNDO MULTIPOLAR



Por: Sergio Salazar Aliaga

El conflicto del petróleo y la supuesta invasión a Venezuela a dado giros en los planes estratégicos de diferentes países, la búsqueda por el poder y el control global, el control a partir de las energías mundiales. Hoy ese mundo está siendo comercializado por el dólar, esa es la dominación estadounidense, la masa monetaria que circula en casi todos los países como moneda de intercambio, también la que leda confianza, “in good we trust”.

Otro efecto es el militar, se expandieron por todos los continentes, 800 mil hombres armados en más de 600 bases militares, que significa más o menos la mitad de los gastos militares de todo el planeta. Es por eso que Estados Unidos edificó su jerarquía.

El mundo comienza a estremecerse y buscar de nuevo la multipolaridad, ya lo habíamos vivimos en el siglo XX, lo que conocíamos como “guerra fría”. Hoy parece un desafío complicado, pero nada está dicho en el espectro del conflicto y de la geopolítica, complicado porque el libre comercio y el neoliberalismo arrasaron con todo, porque se convirtió en un estado vigente el cual es muy difícil romper, los países sienten, viven y palpitan las agresiones económicas, cada vez más amplias.

Otro tema importante es la carga del discurso hegemónico, la violencia simbólica que lo convierten en un régimen de la verdad, en la cual está presente lo económico, pero también lo humano, Max Weber advertía de esto llamándola el “cierre social” como el conjunto de prerrogativas que condicionan la vida de los demás, en otras palabras, se impone una sola forma de vida para entender el mundo.

Imponer una sola forma de vida, implica tener un solo sentido común, por eso uno de los discursos más sucursaleros de la historia es el de los “Derechos Humanos”, ejerciendo una condicionante en la moral de las personas, una sola moral, a lo largo de la historia uno de los mayores referentes sobre los Derechos Humanos es la Declaración de los Derechos del hombre y del Ciudadano de 1789, influencia mundial y eje ordenador, ahí el pensamiento académico quedo amarrado y encarcelado al determinismo lineal de la historia.

En esta conflictividad actual en la que estamos viviendo el acoso del petróleo, aparecen otras alternativas como potencia, Rusia, China, que pueden construir ese mundo multipolar desconociendo el desarrollo lineal, además de desplazar al dólar como ordenador monetario, el colapso de su devaluación, la dinámica de la multipolaridad está en un cambio de eje de la historia, y ese es el desafió de nuestro tiempo.

Por eso la resistencia en Venezuela y el aparecimiento de diferentes países como contrachoque del imperio, podría ser un choque de civilizaciones, como ya hablaba Samuel Huntington, pronosticando su liderazgo en peligro, el repudio al modelo económico neoliberal y a la dominación geopolítica del imperio.

Venezuela puede convertirse en la paradoja del mundo unipolar y mutar a lo multipolar.  

jueves, 7 de marzo de 2019

VENEZUELA SE JUEGA EL VIRAJE DE LA IZQUIERDA LATINOAMERICANA



Por: Sergio Salazar Aliaga

Venezuela da inicio al ciclo de los gobiernos progresistas, consigo trae la primera reforma constitucional abriéndose democráticamente y trayendo derechos que estaban postergados por las elites que controlaban los mercados de todo el país, con ello acompaño un discurso antiimperialista, rebeliones populares, una mirada hacia el socialismo, cambiando así sus relaciones de fuerza, el país hermano comenzaba a sentenciar un desenlace no muy favorable ante el imperio. Hoy Venezuela se juega el viraje de la izquierda latinoamericana.

Venezuela ha sufrido de un colosal bloqueo económico, de una guerra comunicacional a nivel internacional, desabastecimientos de productos, lo cual generó un déficit fiscal y una hiperinflación. El problema real es que Estados Unidos quiere el control de las reservas petroleras, pues el petróleo es el “tesoro de la fuerza mundial” algo similar les pasó a los países de Libia e Irak.

Estados Unidos tiene dos políticas de Estado: la primera el control del petroleó mundial y la segunda sus nuevas formas de intervención a países, es una buena lógica de conquista: energía y seguridad nacional, ese es el imperialismo del siglo XXI.

La importancia del petróleo en la economía mundial consiste en que es el recurso natural más importante porque se transforma en la energía mundial, también conocida como “oro negro”. Las fábricas, los procesos de industrialización, luces, calefacciones, plásticos, comida, todo se pararía sin esa fuerza energética, entonces el petróleo se ha convertido en la primera factura de la canasta familiar de los países a nivel mundial.

Donald Trump tiene una fuerte política energética, con proyectos como la shale oil o petróleo en lutitas, donde favoreció con licencias, mucho incentivo fiscales, construcciones de oleoductos y anillos energéticos que llegan desde la frontera con Canadá hasta el Golfo de México, es por eso que Venezuela también está dentro de su camino.

Venezuela ha sabido como resistir ante la avalancha imperial, la formación y herencia del Chavismo han hecho fuerte las movilizaciones en las calles, las respuestas inmediatas a los ataques producidos, el nivel de convocatoria, pero sobre todo la respuesta a la no violencia con la experiencia de las guarimbas, incluso hoy tuvo que aguantar hasta un supuesto presidente ficticio como es el caso de Guaidó, lo peligroso de la avanzada de la derecha es que, si logran concretar el golpe, los siguientes son Bolivia y Cuba.

Trump también se encuentra con un altísimo nivel de  disidencia en su gobierno, conflictos políticos – judiciales, un gobierno que estuvo paralizado y voces que salen a exigir  respeto a la democracia venezolana, a reclamar que sus conflictos tienen que ser resueltos por ellos solos. Por otro lado,  están los gobierno de México y Uruguay, tratando de apaciguar el escenario de conflicto con un encuentro entre Maduro y Guaidó, el primero acepto.

Hoy Venezuela se encuentra bajo el peligro golpista y con ella trae el porvenir de una región, el desenlace de la intelectualidad de izquierda y las fuerzas revolucionarias latinoamericanas incluso hasta el pos-progresismo.

lunes, 25 de febrero de 2019

SOBRE LA SOCIOLOGÍA DEL MESISMO DE FERNANDO MOLINA





Por: Sergio Salazar Aliaga

Hace mucho tiempo escuché decir a Walter Chávez que Fernando Molina es un raro caso entre la intelligentsia liberal que escribe con pulsión propedéutica y trata de explicar fenómenos por los hechos, claro ejemplo es su artículo “Sociología del mesismo”, como anotaría Chávez “se encuentra muy alejado de los analistas ad usum que hacen esfuerzos increíbles para que uno sospeche que son tontos; y lo logran. Esos que diariamente exponen sus “alarmismos” sobre el Proceso de Cambio, tratando siempre de resaltar los puntos negativos del Gobierno, como si la realidad se limitara a ellos” explica.

Es verdad cuando Molina asevera que hoy existe un mesismo, de hecho, la promulgación de la Ley de Partidos Políticos aprobada el 24 de agosto de 2018 va desbaratar el escenario político y la protesta del 21f, en eso se institucionalizan los partidos políticos y muchas agrupaciones y plataformas quedaron huérfanos. Carlos Mesa decide participar en las elecciones del 2019 sepultando el 21f e inaugura el mesismo, políticamente hablando.

Ese mesismo está impreso por su propia identidad, Molina señala que es la identidad del capital académico, el perfil del “bien estudiado”, dirigentes que salen directamente de la élite blanca tradicional, eso le ha costado muchas críticas de diferentes periodistas, intelectuales, etc.

Muchos de esos pensadores siguen siendo símbolo de la continuidad del pasado neoliberal, que ahora después de trece años de “proceso de cambio” sacan su foto descolorida de un momento mágico, lo que fue para ellos su momento de gloria hasta que llegó la presidencia sitiada.

Se la pasan pensando en el post-evismo y que hay que volver al statu quo de antes, como decía Diego Ayo en el debate de Lucha libre en Cabildeo: Se siente superior por  ser “Doctor” pero se siente inferior por no saber cocinar.  Justamente ese es el problema de la identidad, de la elite, que muchos de estos caballeros ven como eje ordenador “la razón” como la luz,  el Doctor frente al alumno, frente al no iluminado (alumnis, sin luz). Kant decía “la ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad”. 

Ven al poder político como una relación de fuerza de los saberes y no como la lucha de antagonismo, de conflictos, de los contrarios y piensan en un régimen universal donde no hay más discusión. Molina nunca sataniza el “título universitario”, al contrario hace una radiografía social de lo que pasa en Bolivia, viendo al MAS con una mirada posmoderna que reconoce la diferencia frente a la modernidad, lo peligroso de Ayo es no poder ver el desplazamiento aparente de un objeto cuando es visto desde dos puntos diferentes que no están alineados con el objeto.

El debate es interesante porque provocó a esa generación burbuja neoliberal y sacó esos viejos conceptos para calibrar y juzgar lo que se está haciendo, el cholo, el campesino, el indígena.

Ayo insiste en la meritocracia, en la tecnocracia y pretende decretar que la historia está cerrada y fuera de uso, decía “aplaudamos los títulos”, como Glucksmann “la élite poshistórica dio las buenas noches y se consagró a autoreproducirese en círculo cerrado: el futuro del alumno es convertirse en profesor, el futuro de los profesores es fabricar muchos alumnos”, esa es su concepción del mundo, esa parte del mesismo bajo disfraces, mezquindad individual y abandono. ¿Así quieren construir un gobierno de ciudadanos?, dejo esto al criterio del lector.  

lunes, 18 de febrero de 2019

MESA UN CANDIDATO MEDIANO



Por: Sergio Salazar Aliaga

El 6 de octubre del año pasado Carlos Mesa lanzaba su candidatura a la Presidencia del Estado vía youtube, en este video decía “He tomado (...) la decisión de ser candidato a la presidencia del Estado. Y lo hago por una razón muy clara, porque éste es un tiempo de inflexión histórica, porque estamos en el comienzo, en el umbral de un nuevo tiempo"

Tengo que admitir que se me erizó la piel, sentí pánico por un momento, incluso creí que podía ser un buen candidato y un competidor muy duro para las elecciones generales del 2019, de hecho arrancaba con un 33% de aprobación según la encuesta de página siete, para diciembre del 2018 el mismo periódico publicaba que Mesa subía a 34%, además venía acompañado de un condimento muy interesante, su slogan de “un gobierno de ciudadanos”, después reflexioné y entendí lo sectario que podía ser.

Digo sectario porque Mesa es la expresión de una aspiración regionalista, además su patriotismo está limitado por el más íntimo de sus intereses, se dice altruista y es egoísta, defiende la moral y no conoce los escrúpulos de ninguna clase, como puede entender la ciudadanía en su conjunto y la pluralidad de los pueblos indígenas si en su gobierno y siendo presidente llamaba provincianos a la región más próspera y en crecimiento del país, sin el más mínimo sentido de tolerancia política.
También quedé muy sorprendido por la alianza que había hecho con El Frente Revolucionario de Izquierda (FRI) del extinto Óscar ‘Motete’ Zamora, fue una jugada interesante, pero el mal sabor de boca fue pensar que se cambiaba del Nacionalismo Revolucionario a un partido Comunista Marxista Leninista Maoista (PCMLM), es que Carlos Mesa es un hombre que se enamora de todos los ideales, pero no persigue ninguno.

Como en revolution de los Beatles… “You say you got a real solution, well, you know, we'd all love to see the plan” Dices que tienes una solución verdadera, pero sabes, a todos nos encantaría ver el plan… lástima que Carlos no tenga ninguno. No solamente eso, sino que él sólo se ha ido desgastando.

Además de eso, Mesa  se negó a ser testigo de cargo en el juicio a Goni que una corte federal de Estados Unidos ha instaurado contra Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Sánchez Berzaín, todavía es leal a ellos?, ¿tendrá miedo?, ¿ocultará algo?, traicionando así al pueblo boliviano, pero todo a los hermanos alteños que lucharon por la recuperación de nuestros hidrocarburos, desde ahí que los familiares de las víctimas de Octubre lo califican como ‘cobarde’

El desenlace aparece en la Plaza Murillo, la gente muy molesta comienza a gritarle, el 30 de diciembre es abucheado al salir de la cadena televisiva RTP en el entierro de la comadre Remedios Loza, la gente le grita que quería justicia, el 26 de enero la gente lo saca del Stadium de Villa Ingenio en la Ciudad de El Alto, la gente muy molesta le grita: ¡Asesino!, por las jornadas de Febrero y Octubre negro. El 10 de febrero le cierran la puerta de la Universidad en Potosí, los universitarios expresaron su enojo.

Es que el pueblo tiene memoria, difícil olvidarnos del impuestazo de febrero de 2003 elaborado por Gonzalo Sánchez de Lozada y por él, que terminó en una balacera en la plaza murillo, dejando más de 40 muertos y 100 heridos, “el 12 de febrero, un día que quedará marcado como un día de luto y sangre donde se produce el enfrentamiento entre policías y militares”.

Después vino la masacre de octubre…. Que hombre para ser cínico al decir  que la Democracia está en peligro, ¿Ya no recuerda  que fue su gobierno el momento más crítico de democracia boliviana?
La última encuesta de página siete del 3 de febrero muestra que Carlos Mesa bajó 7 puntos, carece de popularidad y el signo es que cada vez baja más y más, lo que lo convierte en un candidato mediano rumbo a las elecciones generales de 2019.

lunes, 14 de enero de 2019

Entre izquierdas y derechas

https://issuu.com/periodicovisionzinternacional/docs/vz-103-2019?fbclid=IwAR0Xp1BTMDoggcVF8YkW5uLv_AFKL3sokg-E5ItUTv9pViUJIuG0cej3g0g

Por: Sergio Salazar Aliaga

El año 2014 Evo Morales ganaba las elecciones generales con más del 61%, fue el inicio del proceso de la industrialización gracias a la nacionalización, por supuesto que los debates empezaban a cambiar.
El nuevo bloque histórico indígena entraba en escena, pero la batalla estaba en la nueva correlación de fuerzas que no es nada menos que la lucha de clases, en la lucha social.

El nuevo Estado se cimentaba, la economía aumentaba, el PIB per cápita se triplicaba, la inversión pública fue la mayor de la región, comenzó a aparecer fuertemente el ahorro en el sistema financiero, los empresarios fueron beneficiados con utilidades en el sector privado. Bolivia fue uno de los países con menor inflación en la región, es decir comenzamos a tener un país viable, se estaba materializando las revueltas populares y de los movimientos sociales de comienzos de siglo, algo que irritó a la vieja derecha.
Para cerrar ese capitulado de las elecciones de 2014, a mi parecer el mejor análisis que leí en esa temporalidad lo hizo el Vicepresidente Álvaro García Linera que lo denominaba “el nuevo campo político” en ello explica la gravedad política post elecciones y dice: “El efecto gravedad fuerte”.

Dentro del espacio euclidiano, que normalmente usamos en una hoja de cuaderno, el punto medio entre dos puntos, cualesquiera, se obtiene uniendo con una línea recta a ambos y hallando la mitad de dicha recta. Algunos analistas políticos aplican esta forma básica y primitiva de comprensión geométrica a la lectura de la sociedad y cuando se refieren al “centro político”.

Como se caracteriza el Vicepresidente bastante crítico con los analistas políticos u opinologos del país, les dijo: “No cabe duda que se trata de una lectura falsa y simplista, pues supone la existencia de “dos puntos”, es decir, de dos propuestas políticas polarizadas, con el mismo “peso” social, por lo que el “centro” político correspondería a aquellos que se ubican en la “mitad” de dichas propuestas. Pero, ¿qué sucede cuando no se tienen dos propuestas políticas polarizadas, sino una sola, mientras que las otras giran como satélites, más a la izquierda o más a la derecha, del centro unipolar?

Termina proponiendo una nueva forma de entender el panorama político en este caso el nuevo campo político con el que había terminado el proceso electoral, “Euclides aquí no ayuda mucho”.  Abusando de las analogías, el espacio de Riemann es más útil en este caso. Se trata de un espacio de cuatro dimensiones: ancho, largo, profundidad y tiempo. Einstein lo usó para graficar las curvaturas del espacio-tiempo bajo los efectos de la gravedad. Bajo estos supuestos, el “medio” de dos puntos no es la mitad de la línea recta euclidiana entre ellos, sino la mitad de la línea curva que los une, de manera que si la curvatura del espacio es muy pronunciada cerca de uno de ellos, visualmente la “mitad” estará muchísimo más cerca del punto que se encuentre en el borde de una curvatura del espacio. Esto, debido al efecto de gravedad que curva el espacio-tiempo.

En síntesis la propuesta de la izquierda, por el efecto de la fuerza de gravedad política, devino en “centro”, el campo político entero, que la sociedad boliviana entera se “izquierdice” en su totalidad hizo que el MAS ocupe el centro político.

En Latinoamérica el campo político cambió, muchos de los teóricos lo denominaron como el “fin de ciclo”, hubieron muchos frenos para la continuidad de estos gobiernos de tinte progresista, uno de ellos fue la no articulación para la creación del “Banco del Sur”, no poder salir de la vulnerabilidad, es decir generar una diversificación productiva, no se logró industrializar, ni generar integración energética entre los países aliados, en el derecho internacional no pudieron generar integraciones regionales, mucho menos comerciales con sistemas cambiarios, es más el dólar se hizo cada vez más fuerte y es parte de la crisis que vive hoy la argentina con una desvalorización de su moneda.

Al no haber generado un desarrollo productivo comenzó a sentirse la disminución de exportaciones de China, en vez de negociar como bloque de integración regional con ese país que va creciendo cada vez más, en general Latinoamérica no pudo entrar en el neo desarrollismo mundial, y fue un intento fallido para la región, es por eso que la derecha comenzó a tomar terreno, el primero en ascender democráticamente fue en la Argentina con Mauricio Macri, lo mismo pasó en Ecuador con Lenin Moreno y el golpe judicial a Lula en Brasil, ese escenario marcó y muchos teóricos empezaron a hablar de “fin de ciclo” y el intervencionismo de las derechas por el libre mercado. En Bolivia y Venezuela acusan de autoritarismo y de  recuperar la democracia, es un cinismo.

En la VIII Cumbre de las Américas en Lima – Perú, el presidente Argentino ratificó su deseo de volver al neoliberalismo, apoyado con el presidente de Brasil Temer, es un retorno práctico al modelo de los años 90, entre ellos está el tarifazo de servicios públicos, retroceso en los avances laborales, a los trabajadores, en la educación y salud, en realidad es enfrentarse con los sectores populares, la desmoralización popular para comenzar el proceso de privatización y libre mercado. Me encanta la frase de Macri que dice “lo peor ya pasó” cuando es evidente que lo peor está por venir.

En Bolivia tuvimos el mayor crecimiento de la región, batiéndonos hoy en una isla de gobiernos de derecha post neoliberales, exceptuando a Venezuela que está en resistencia por la virulencia del petróleo encabezada por Estados Unidos y todas sus agencias de inteligencia, acechando. La paradoja a nivel continental es que en Bolivia el izquierdismo sigue en vigencia y en ascenso, y no es por el discurso antiimperialista del Presidente Evo Morales, es por la coherencia en el ejercicio de la práctica del poder que aumenta el choque con la clase dominante, pero que existe una redistribución de la renta, un buen manejo de su macroeconomía y sus niveles de tensiones políticas bajan por el asistencialismo de la administración gubernamental.

Evo Morales y El MAS están para ganar las elecciones el 2019 por la crisis de representatividad que ocurre en la oposición que carece de propuesta, proyectos y de estructura política.





BOLIVIA. EVO, EL 21F Y LA DEMOCRACIA MALDITA







Por Sergio Salazar Aliaga

¿Quién no ha visto a los Simpson? Esa serie puede ser tan incorrecta, como combativa, pero sobre todo tiene un enfoque deconstruccionista del mundo. “Cuando vamos aprender, la democracia no funciona” decía Homero Simpson en el capítulo ¿Y Dónde Está el Inmigrante?

Y es que hoy en la coyuntura en la que nos encontramos la palabra democracia sufre de una desvalorización del término y se comienza a generar una diversidad de fenómenos interpretativos de la misma, ¿la democracia funciona? Sería la pregunta a la que queremos llegar a responder.

¿Y dónde está el inmigrante? En ese capítulo surge la necesidad de hacer un Referéndum democrático destinada a expulsar a los migrantes de Springfield, ya que el alcalde Diamante identifica que ellos son el problema del déficit y decide subir los impuestos. Homero por supuesto va estar a favor de esa política, hasta que se da cuenta que afecta a los seres más cercanos y por lo tanto cambia de opinión. Intenta cambiar la opinión de muchos en el pueblo, fracasando y la propuesta de expulsión es la ganadora, Homero termina diciendo: “Cuando vamos aprender, la democracia no funciona”.

Algo parecido nos está pasando acá en Bolivia, muchas de las personas hablan que se perdió la democracia que estamos en un estado de dictadura, que la democracia está muriendo, pero lo dicen desde una forma nominal, individual y personalísima. A nombre de eso comenzaron a organizarse diferentes plataformas ciudadanas como instrumentos movilizadores, que democracia maldita la nuestra.

Dentro del minimalismo teórico entendimos la democracia simplemente como la lucha del reconocimiento de derechos políticos y de representación, es decir el voto lo es todo, sin embargo la democracia es mucho más, la democracia es el control del excedente dentro de un Estado, porque reorganiza la política para tener acceso a la sociedad para que tenga un consumo de la misma proporción con todos los ciudadanos, entonces la democracia no solamente es el voto, si no el acceso del Estado a la sociedad, la democratiza.

Georges Bataille en su texto “La parte maldita” habla del excedente y que por lo general los gobiernos la gastan improductivamente. En las sociedades modernas el excedente pasa a la producción para convertirse en una reproducción y acumulación ampliada, se centraliza en una acumulación económica, que se olvida del gasto colectivo, comunitario y se convierte en privativo, es decir lo privatiza.

En los procesos neoliberales de los años 90 los Estados perdieron su soberanía porque perdieron el excedente. En el caso boliviano puntualmente cuando comienza el proceso de las privatizaciones con Jaime Paz y después la capitalización con Gonzalo Sánchez de Lozada, nuestras empresas del Estado entregaron todo el control y su usufructo del excedente a manos de capitales privados, a los monopolios transnacionales, perdiendo así el control de los recursos generados y quedándonos con un Estado sin soberanía controlado por Multinacionales.

El neoliberalismo destrozó al Estado y a la ciudadanía llevándonos a la desigualdad y la no redistribución del poder político y social, pasando a manos de pocos empresarios políticos llamada oligarquía política o élite política, fueron los que se quedaron como accionistas o nuevos dueños de las empresas privatizadas, como el caso de Samuel Doria Medina que como Ministro de Planeamiento se benefició de las industrias “cemento el Puente” y “cemento Fancesa” que pasaron a sus manos, es decir se volvieron dueños del poco excedente que sobraba.

Bolivia dejó de generar excedente y pasó a acelerar su ritmo de rotación y acumulación. El dinero sale al exterior, pero Bolivia es subalterna frente al capital mundial, la desigualdad comienza a crecer en grandes proporciones y comienza a existir una explotación y exclusión a los trabajadores/as  y a los ciudadanos/as, se pierde la soberanía en la toma de decisiones porque dejamos de ser accionistas, en ese sentido también se pierde la forma democrática y comenzamos a vivir de préstamos y donaciones. El claro ejemplo es el ex presidente Carlos Mesa que en su renuncia dice: “Estoy pagando una parte de su salario de la limosna internacional porque extiendo la mano”.

En otras palabras el excedente deja de corresponder con la comunidad y se convierte en desigual para los sujetos del consumo, el excedente es uno de los pilares fundamentales de un país, es la soberanía de los Estados y cuando excluyes el consumo de tu excedente a tu población también es un no reconocimiento a la ciudadanía política.

El año 2006 entró a gobernar Evo Morales Ayma y cambia la lógica del consumo del excedente, como en los Simpson, se da cuenta que esa política neoliberal afecta a los seres más cercanos y decide cambiarla. Es por eso que para el 1ro de mayo de ese año decide nacionalizar los hidrocarburos.

Ese día histórico expresa: “que el llamado proceso de capitalización y privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos – YPFB ha significado no sólo un grave daño económico al Estado, sino además un acto de traición a la patria al entregar a manos extranjeras el control y la dirección de un sector estratégico, vulnerando la soberanía y la dignidad nacionales”.

La nacionalización es el núcleo de soberanía, es el control del excedente que permite a los Estados auto-gestionarse y ampliar su consumo colectivo, de servicios, generar empresas, salud, educación, es devolver la dignidad a la ciudadanía, es devolver el sentido a la democracia. Solamente un líder con horizonte político pero sobre todo con amor a la patria podía cambiar esa realidad, siempre hubo y hay esa voluntad política hacia el pueblo.

Evo Morales Ayma dio de Democracia más que cualquier otro al recuperar el excedente, al nacionalizar nuestros recursos naturales la cual viene acompañado de la ecuación sociedad – Estado que reconoce e incorpora nuevas formas políticas de igualdad entre individuos. Bolivia hoy es mucho más igualitaria, el 2006 la pobreza extrema pasaba 60%, hoy bajamos al 16% es decir que más de tres millones de personas fueron beneficiadas.

Hoy hay mucha más democracia que nunca, Bolivia es por cinco años líder del crecimiento económico en Sudamérica. QUE NO TE ENGAÑEN

domingo, 6 de enero de 2019

Y EN ESO LLEGÓ FIDEL



Cuba fue uno de los países que no se independiza en el ciclo de países independistas, recién para 1868 se comenzaron a formar grupos revolucionarios hasta que un día apareció Carlos Manuel de Céspedes reuniendo a todos sus esclavos y proclamando el inicio de la lucha por la independencia.

Cuando Silvio Rodríguez nos canta el “mayor”, se refiere a Ignacio Agramonte un estudiante de Camaguey, excelente dirigente que se destaca en este conflicto denominado la guerra de los 10 años, pero cae en combate.

La guerra necesaria…

José Martí fue un político republicano democrático, poeta, creador del Partido Revolucionario Cubano y organizador de la Guerra Necesaria, llamada así a la Guerra de Independencia de Cuba.

Después de esos primeros 10 años muchos salen al exilio por tener ideas libertarias. Martí se dedica a organizar desde donde estaba en un momento histórico donde se implantaba la Doctrina Monroe “América para los Americanos”, alquila un barco en Key West para invadir cuba, se produce los enfrentamientos con el ejército español y muere el 19 de mayo de 1895, dejando un legado fundamental : “Cuba Libre”.

República Mediatizada…

En 1900 se da una Asamblea constituyente en busca de la independencia, pero se toman por una ocupación norteamericana donde aprueban la “enmienda Platt”… Era nada más y nada menos que el Derecho de Estados Unidos a intervenir en asuntos políticos y económicos, el imperialismo había comenzado.

Previa a la Revolución…

El triunfo de la revolución Rusa dio la base para que un grupo de bolcheviques liderada por Vladímir Lenin, León Trotsky, Rosa Luxemburgo y entre muchos fundaran la Tercera Internacional. Fijaron como objetivo la "Asociación Internacional de los Trabajadores" es decir llevar la revolución socialista a todos los países del mundo. En 1924 Lenin murió y todos esos sueños se derrumbaron, Stalin asumió el poder y planteó la línea del socialismo en un solo país.

En ese panorama aparece Julio Antonio Mella que había promovido la creación de la Liga Antiimperialista de las Américas, tiene una importante participación en la creación del partido comunista en 1925 y sostenía que la batalla no solamente era en contra del imperialismo sino el camino hacia el socialismo.

En América Latina los partidos comunistas estaban sujetos a las resoluciones del VII congreso de la tercera internacional, establecía que debían batallar por la búsqueda de una revolución burguesa, es decir la consolidación de una burguesía nacional, entrar en un proceso de desarrollo y recién cuando existan manos proletarias empezar por la batalla al socialismo, muchos entraron en una línea reformista.

En eso llego Fidel…

El año de 1952 Fulgencio Batista da un golpe de Estado, donde abolió la Constitución, cierra el Congreso, prohíbe la participación de partidos políticos, socio de los Estados Unidos y de la Iglesia Católica donde el Cardenal Arteaga le da la bendición como el salvador de Cuba.

Aparece un joven del partido ortodoxo “Fidel Castro Ruz” quien organiza a 150 hombres armados para acabar con la dictadura, un 26 de julio de 1953 tratan de asaltar al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba, fracasan y mueren casi todos.

Él sale exiliado a México donde reorganizan el ejército de la revolución, conoce a Ernesto Guevara toman la decisión de montar un barco (Granma) con 82 tripulantes y comenzar la liberación en Cuba…

Fidel pudo concentrar todas las ideologías en el Movimiento 26 de julio, organiza las ciudades, todo el recorrido desde la Sierra Maestra, la táctica “Guerrilla y levantamientos Populares” como el de Frank País.

Así ganó esta revolución humanista y cubanista, siguió por la reforma agraria, se acabaron los latifundios, se cerraron los casinos y la prostitución, bajaron las tarifas de la luz, energía y agua, se promulgó la reforma urbana, se decretó que el pueblo en el poder tiene derecho a decretar lo que no han decretado nunca.

La revolución cubana negó la concepción de la tercera internacional, fue una revolución de lo imposible. Así llegó Fidel como diría Carlos Puebla… “Se acabó la diversión, llegó el comandante y mandó a parar”.