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lunes, 14 de octubre de 2019

CANDIDATURA SITIADA



Hace mucho tiempo Alfonso Gumucio Dagron decía que Carlos Mesa es quizás demasiado intelectual para la política politiquera y al parecer así se pinta.

Esta mañana en el búnker de Comunidad Ciudadana el ambiente no era lo que se esperaba hace 24 horas, pues Mesa había aceptado ir a la entrevista en Unitel y sabía que su retórica estaba a su favor, pero esta vez no fue así.
"Monasterios decidió jodernos directamente".

Fue la información que llegó anoche durante la entrevista desde Santa Cruz. Se esperaba que Unitel (perteneciente a la poderosa familia cruceña Monasterios) iba a ser un hueso duro de roer, pero la entrevista en “Así Decidimos” fue demoledora.

La producción preparó el programa de manera que Gabriela Oviedo haga ver a Carlos Mesa como un postulante ajeno a Santa Cruz, que no conocía ni su propio programa de gobierno, un hombre débil que no puede responder a una sola pregunta y lo peor de todo que ni siquiera tiene el carácter solido de las ideas para pronunciar una sola postura, Mesa perdió las ideas, la intelectualidad, la sabiduría y se desinflaba y achicaba poco a poco.

Las esperanzas después del desastroso debate vicepresidencial estaban puestas en Mesa ya que Gustavo Pedraza había hecho uno de los papelones más grandes en televisión abierta, en la historia de los debates, ni que decir de Shirley Franco.

Los estrategas de Comunidad ciudadana pensaron que con Mesa iba a ser diferente que su dominio de las cámaras triunfaría, pero ya no estamos en los años 90, ni tampoco Unitel es PAT. El sensacionalismo crudo de la TV cruceña les quitó en poco más de una hora, la principal oportunidad de sumar votos en el oriente.

Las instrucciones de Ricardo Paz fueron reforzar la imagen de Mesa en el resto del país: "Carlos es demasiado inteligente para esa modelito boba" fue la línea dura para las redes, además de venir acompañado del refuerzo del equipo de Doria Medina, quien promete lanzar una bomba que los intentará sacará a flote desde el 10 de octubre, Ricardo Paz había unido al Cementero y Mesa, pero no dio el resultado que esperaban.

Por otro lado, las rupturas regionales con Luis Revilla, Adrián Oliva y los núcleos de Potosí y Pando anuncian que la bancada parlamentaria de CC no durará mucho tiempo unida, y con el estancamiento en las encuestas, ya nadie es optimista.

Se ha filtrado que Carlos Mesa llega solo a las reuniones, no habla mucho, escucha las sugerencias y decide; pero sus decisiones las toma con rabia. No lo creí hasta escucharlo, Mesa es demasiado emocional, casi infantil: alza la voz, recrimina, exige, luego se pone pesimista y se retira melancólico de la reunión, testimonio anónimo.

No lo volveremos a ver hasta su siguiente aparición en público. Mientras tanto Ricardo Paz, Saúl Lara, Carlos Cordero y ahora Doria Medina se quedan a decidir el resto de tareas. La próxima encuesta de la UMSA y Jubileo solo está pagada a medias, el resto se cancelará "sólo si no se hacen censurar otra vez", y se prevé que mostrará un virtual empate con Evo Morales.

Pero antes está el cabildo del 4 de octubre en Santa Cruz. Pedraza está encargado del lobby con las instituciones cruceñas para gestionar una resolución que adopte la postura del "Voto Útil" favorable a Mesa, pero la decisión de los Monasterios de fundir a Mesa en cadena nacional por Unitel a una semana del cabildo no es alentadora. Las relaciones con el Comité Cívico, antes cordiales, ahora están en un punto muerto. Si el cabildo decide apoyar a Ortiz, sería el fin de Comunidad Ciudadana en Santa Cruz, y quizás el fin de la campaña.

martes, 19 de diciembre de 2017

CARLOS MESA EN SU LABERINTO




Quiero, para terminar, agradecer profundamente al pueblo de Bolivia…que ha acompañado a este gobierno, que ha creído en este Presidente, que ha creído que éramos capaces, el pueblo y nosotros, de trabajar por una Bolivia mejor…Si tengo un grado de responsabilidad en el actual escenario, lo asumo a plenitud. y es por eso que renuncio para no convertirme en un obstáculo para resolver esta crisis…” Carlos Mesa en su mensaje de renuncia el 6 de junio de 2005
Hace muchos años había leído la novela histórica del escritor colombiano Gabriel García Márquez sobre Simón Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar, titulada: “El General en su Laberinto”, me pareció genial todo el relato, era el fin, el general se iba para siempre.

Era un domingo 6 de marzo de 2005 y en todos los titulares de periódicos a nivel nacional salía que el Presidente de la República iba a salir el lunes para renunciar, mediante un mensaje televisado para presentar su renuncia ante el congreso nacional… esos rumores ya habían sido anticipados con anterioridad.

Carlos Mesa Gisbert se expresaba de esta manera: "El día de mañana yo presentaré [la renuncia] al presiente del Congreso, para que el Congreso lo defina. Yo quiero expresarle a usted que es ante la consideración suya que presento mi renuncia a la presidencia de Bolivia".

Revisando el libro sobre Bolívar “sus renuncias recurrentes estaban incorporadas al cancionero popular, desde la más antigua, que anunció con una frase ambigua en el mismo discurso con que asumió la presidencia –Mi primer día de paz será el último de poder- en los años siguientes volvió a renunciar tantas veces, y en circunstancias tan disímiles, que nunca más se supo cuándo era cierto. La más rigurosa de todas había sido dos años antes, la noche del 25 de septiembre, cuando escapó ileso de una conjura para asesinarlo dentro del dormitorio mismo de la casa de gobierno. La comisión del congreso que lo visitó en la madrugada, después de que él pasó seis horas sin abrigo debajo de un puente, lo encontró envuelto en una manta de lana y con los pies en un plantón de agua caliente, pero no tan postrado por la fiebre como por la desilusión. Les anunció que la conjura no sería investigada que nadie sería procesado, y que el congreso previsto para el año nuevo se reuniría para elegir otro presidente de la república.  –Después de eso- concluyó, yo abandonare Colombia para siempre”

Carlos mesa entraba en un laberinto, en esos días se había producido una crisis de Estado, no está de más recordar que unos meses antes había escapado Gonzalo Sánchez de Lozada tras las protestas de los movimientos sociales contra el proyecto de exportación de nuestros hidrocarburos (gas) a Estados Unidos y México por puertos chilenos, que dejaron más de 80 muertos y responsable de traicionar a la patria.

En esos días los conflictos seguían, si bien Mesa tenía un alto porcentaje de popularidad, tenía un cerco muy grande y alejamiento con el Congreso, ya que estos estaban conformados por los viejos partidos tradicionales, algunos agrupaciones ciudadanas regionales sobre todo en el departamento de Santa Cruz y también de los movimientos sociales. Para muchos de ellos Mesa era un traidor por haber abandonado a Gonzalo Sánchez de Lozada.

En esas semanas seguían las protestas, las manifestaciones en las calles, Mesa había echado la culpa al diputado y líder cocalero Evo Morales y al dirigente vecinal Abel Mamani como los responsables de la debacle de su gobierno.

Volviendo al Libro “El general reiteró su renuncia, y designo a Domingo Caycedo como presidente interino, mientras el congreso elegía al titular… El primero de marzo abandonó la casa de gobierno por la puerta de servicio para no encontrarse con los invitados que estaban agasajando a su sucesor con una copa de champaña, y se fue en una carroza ajena para la quinta de Fucha, un remanso idílico en las goteras de la ciudad, que el presidente provisional le había prestado. La sola certidumbre de no ser más que un ciudadano corriente agravó los estragos del vomito”.

En un ensayo sobre el libro de Mario Castro decía: “Contradiciendo también a John Green, como lo expresó a través de su personaje Alaska Young, en Buscando a Alaska, las palabras de Simón Bolívar “¡Cómo voy a salir de este laberinto!” que según el mismo Gabo manifiesta en los anexos del libro, dijo el Libertador unos días antes de morir, dentro del contexto del libro no hacen referencia a la muerte, o al sufrimiento, sino a los sueños frustrados”.    

Y así un 6 de junio de 2005 Carlos Mesa logra renunciar “Quiero pedirle disculpas al país si no he sido capaz de conducirlo adecuadamente. Quiero decirles a quienes han creído en mí… que hice lo que estuvo en mi mano para demostrar que es posible una forma distinta de gobernar…para lograr cumplir la agenda de todos.

Hasta hoy Carlos Mesa no puede salir de su laberinto, el otro día escribió un artículo titulado “camino al totalitarismo” comienza diciendo: “nunca voté por Evo Morales. No me equivoqué. No sólo por las diferencias de concepción política y de proyecto de futuro para Bolivia, sino por la naturaleza intrínseca que vi cuando -siendo yo Presidente- él era jefe de la oposición”.

Sin embargo hoy es el vocero de la causa marítima, es un “funcionario público” y debe estar regido por las vías diplomáticas del Estado, ser vocero implica tener una responsabilidad, Carlos Mesa tiene un equipo importante y a través del Ministerio de Relaciones Exteriores se les extiende un pago, un salario.

Lo paradójico en todo esto, es que es parte del equipo de gobierno vigente al cual lo llama un gobierno camino al totalitarismo… que hace ahí si lo critica de esa manera, mesa no solo está en su laberinto, sino que perdió la ética, su moral.

Como decía Jorge Luis Borges "congregó a sus arquitectos y magos y les mandó construir un laberinto tan perfecto y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar, y los que entraban se perdían. La obra era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hombres".