lunes, 5 de septiembre de 2016

GIRASOLES DE PRIMAVERA




Por: Sergio Salazar Aliaga

Mujer de mi vida, ya no tengo más adjetivos para describirte, para encontrarte, tú superas esa dimensión universal. Eres una agitación que produces dentro de mí.

Por eso te dejo este regalo, flores, girasoles. Girasoles por la primavera, por este mes de septiembre, este mes de primavera, por toda la efervescencia de la vida, porque eso es el amor es la vida VIDA, y si suponemos que vos y yo construimos hoy una historia de vida, una historia de amor sería lo más lindo y es lo más lindo. Pero la vida también nos hace dar cuenta q no estamos solos, como lo que paso anoche, que hay personas sin cualidad de ser humano. Y que también traemos relación con el mundo y relación con la humanidad.

Y los dos, tú y yo, solo podemos cambiar amor por amor, confianza por confianza en cuanto amor reciproco con virtudes en amarnos.

El sentido de la importancia que tiene el AMOR para nosotros, es que éste se realiza en la actividad y la palabra LUCHA, desde el primer día. Pues el hombre se caracteriza por "el principio del movimiento" y es significativo que cite al gran místico Jacob Baehme en relación con este punto. El principio del movimiento no debe entenderse mecánicamente sino como un impulso, vitalidad creadora, energía: la pasión humana, para Marx "es la fuerza esencial del hombre buscando su objeto".

Para nosotros es una práctica concreta y transformadora de la realidad. Y hablo de este lado o digo esto porque tu cambiaste mi vida más de lo que me imaginaba.

También hermosa mía, nuestro amor es una capacidad de sentir amor y que es fundamental para nosotros, porque retoma su carácter cualitativo. El amor es sin duda nuestra potente dinamizadora de nuestra lucha, el amor es creadora de combatientes.

NUESTRO AMOR ES UN SACRIFICIO HEROICO Y SERÁ MUCHO MÁS

TE AMOOOO

domingo, 24 de julio de 2016

La Mística del ¨Qhananchiri¨ (Álvaro García Linera)



Por: Sergio Salazar Aliaga

Hablar de Álvaro García Linera  es muy complejo y diverso, donde se supera diferentes campos políticos, supera un mismo conocimiento desde Qhananchiri hasta una mirada como Vicepresidente, eso es lo que lo lleva  a un  campo de realidad y ficción que lo trasciende, en ese momento sustituye sus flujos, dramatiza al Estado pero marca una identidad que también es política con el Marxismo, se convierte en una pasión ficcional.

El año 2003 me encontraba con 18 años, me acuerdo que en ese entonces se dio las jornadas de octubre, donde renacía el bloque nacional-popular, esa guerra comenzaba en Sorata con una captura de turistas, seguida de marchas, paros, se organizan las fejuves, mineros, Warisata, eso marcaba un choque inicial de fuerzas. Mucho tiempo después García Linera me hacía entender con su libro titulado ¨Sociología de los movimientos sociales en Bolivia: estructuras de movilización, procesos enmarcados y acción política¨ ahí tiene un desarrollo teórico de como los grupos se deben organizar, donde él explica cómo se hace un bloque caminero, los sistemas de turno, los cantones en las comunidades, una maquinaria, donde las denomina la articulación de formas de acción colectiva, comienza hablar de la ¨forma vecinal¨ que son las juntas de vecinos, que no es una clase sino múltiples identidades sociales y múltiples procedimientos socioeconómicas… Comenzaba a despertar ciertas curiosidades sobre entender mucho más de la situación política de mi país…

Comencé a leer con mucho más profundidad a García Linera, y él se burlaba del convencionalismo, mostraba las hernias que escondían los neoliberales del infundio bajo el vestón. Fue capaz de enfrentar a un sistema neoliberal en su clímax máximo y constituir a un proceso de cambio, ¨Luchar, sin saber si son gigantes o batanes¨ como dijo Unamuno el escritor y filósofo español.

Un dato curioso ya para ese 14 de octubre de 2003, él escribía un texto para voltairenet.org que lo denomino ¨Rebelión en la ciudad más Joven de Bolivia: El Alto Insurrecto¨ en la cual se expresaba; ¨Lo significativo es que este desborde de rebelión y dignidad contra el Estado, ha comenzado a desparramarse por las laderas y cerros de la ciudad de La Paz. La Portada, Munaypata…. Todo el entorno urbano comienza a hermanarse en el sufrimiento y la consigna de la recuperación del gas con los vecinos alteños. ¿Será que este desborde de la historia llegara hasta el palacio Murillo?... La respuesta ya la sabemos, la historia nos marcaba ese devenir, mucho tiempo después García lo materializa como Vicepresidente ya en la construcción de una ¨única nación estatal en la que conviven múltiples naciones culturales y pueblos¨ es decir esa manifestación significo el construir un Estado integral, confundido con la sociedad, en una perspectiva socialista y comunitaria… es el desarrollo que el plantea.

Ese pasaje de las jornadas de octubre de 2003 es un eje más en los que él se enmarca como luchador, de esas vías de emancipación de los cuales iremos señalando varios escenarios que lo convirtieron en un revolucionario.

Nostalgia Marxista

Hace unos años el ex jefe de campaña del MAS – IPSP Walter Chávez y que hoy traiciono a la revolución, comenzaba  un artículo (Evo, Santa Cruz y la Revolución) de esta manera: “Las páginas que escribe Álvaro García Linera, casi todas me aburren, salvo aquellas en las que habla del Estado, la Revolución y su futuro. Apartándose de los clásicos, que veían a la revolución como un continuum, él de pronto aporta una mirada realista y hasta nostálgica: nada es para siempre, nos dice… toda revolución acaba en algún momento y su carácter depende mucho del tipo de adversario que tiene al frente… la Revolución inventa su devenir y –esto es importante– el revolucionario (si no es estúpido) se da cuenta de que siempre estará luchando solo… casi lo que mantuvo Dr. Hook en WhenYou're In Love With A Beautiful Woman… cuando se ama a una mujer hermosa siempre se está solo…”

Y es que esas palabras se me quedaron grabadas hasta ahora, y una vez más Álvaro García Linera daba una mirada crítica de que es ser revolucionario, esta vez en Europa en Paris Francia en el Conversatorio “Marx, la izquierda europea y transformación social” algo muy sensible sobre los revolucionarios: “Siempre hay derrotas; la vida de los revolucionarios y de los comunistas siempre estará marcada por derrotas en medio de precarias victorias; pero justamente para eso se es revolucionario y comunista: para permanentemente aprender y remontar, a partir de las derrota, de las lecciones que dejan los fracasos temporales, y buscar los espacios, las acciones y los conceptos para sobreponerse a la adversidad mediante los nuevos caminos que expandan la acción colectiva emancipativa”.

Vicepresidencia

Es por eso que en ese entender va comprendiendo el camino de construcción de su mismo ser, que le fue guiando a lo largo de su vida: Veamos otro pasaje de lucha que tuvo que enfrentar desde el Estado ya como Vicepresidente. Dos grandes problemáticas que se supo avanzar, la primera el caso de separatismo o golpe cívico prefectural y el segundo el conflicto con el TIPNIS. Y que en ambas hace una acción practica teórica.

1.-  En el caso del Separatismo en Bolivia, hace un punteo de 5 faces, las va denominar las tensiones creativas de la revolución, pero en las que yo me detendré será en la segunda fase, y la cuarta: Segunda fase – El empate catastrófico, donde desarrolla que “existen dos bloques de poder con dos proyectos de poder, con dos capacidades de presencia territorial y con liderazgos antagónicos… es un empate de proyectos de sociedad, catastrófico por la irresolución de la unidad conducente del poder”. Cuarta fase – El punto de bifurcación, esta se trata de “el momento en que los bloques antagónicos, los proyectos irreconciliables de sociedad que cubren territorialmente la sociedad y el Estado, deben dirimir su existencia de manera abierta, desnuda a través de la medición de fuerzas, la confrontación (el último recurso que resuelve las luchas cuando no hay ya posibilidad de otra salida). Ante eso los golpistas del separatismo prefirieron retroceder y rendirse, en ese combate social dirimieron el control de poder de Estado”.

2.- En el segundo caso, del conflicto del TIPNIS, más o menos explica algo así: “La ruta de la historia se desenvuelve de tal manera que la contrarevolución puede venir de la mano de una facción de sus propios constructores que, sin necesariamente proponérselo, como consecuencia de la exacerbación de su particularismo corporativo, regional y sectorial, y al no tomar en cuenta el despliegue general de las correlaciones de fuerzas sociales totales a nivel nacional e internacional, acaban defendiendo los intereses de las fuerzas conservadoras de la derecha y terminando socavando su propio proceso revolucionario. Esto es justamente lo que viene sucediendo con la denominada marcha del TIPNIS”.

Esos dos intentos de contrarrevolución nos llevaban a las obra de Lenin sobre las tesis de Marx, “toda revolución avanza por el hecho de que crea una contrarevolución fuerte y unida, es decir obliga al enemigo a recurrir a medios de defensa cada vez más extremos y elabora, por los mismos medios de ataque cada vez más potentes…”

Acá lo importante del Vicepresidente Álvaro García Linera que como copiloto de este proyecto de país, de este proceso de cambio, sabe entender la realidad, sabe leer el país de acorde a cada coyuntura que se aproxima. En código marxista podemos afirmar que establece una unidad dialéctica, esta totalidad contradictoria, concreta y viva, dentro de la cual identidad y diferencia no son sino abstracciones momentáneas de una reflexión exterior. Lo que para la reflexión exterior, para el pensamiento abstracto simplemente es la alteridad, en la realidad viva es una contradicción. Los dos términos que en el plano de la apariencia eran simplemente distintos están ahora en relación indisoluble: uno se refleja en el otro; se excluyen y al mismo tiempo se enlazan y ésa es la fuente interna de su movimiento.

Qhananchiri

A finales de los años 80 y comienzos de los 90 salen textos como “Crítica de la nación y la nación crítica” en 1989 como también “De demonios escondidos y momentos de revolución” en 1991, la particularidad de estos es que esta firmado como Qhananchiri que tiene una traducción del aymara “aquel que clarifica las cosas”. Es preciso entrar a ver la coyuntura de ese momento, para entender la formación de Qhananchiri de horizonte marxista y solo en ese horizonte las condiciones de su pleno desarrollo, que pone y desarrolla sus técnicas, al servicio del hombre y del desarrollo sin límite de todos los hombres, del hombre total.

Para ese momento, estaba en plena la marcha minera de 1986, salido del horno el decreto 21060 de apertura al neoliberalismo y la que dio a la relocalización del bloque histórico con más de 20.000 mineros llevados al chapare y la nueva ciudad de el Alto. Qhananchiri o Álvaro ya tenía un trabajo organizado en las minas, con un grupo de personas que lograron articular alejados de cualquier militancia que existía en esos días, no a niveles del POR (Partido Obrero Revolucionario) o los del PCB (Partido Comunista de Bolivia) pero comienza un proceso de articulación desde intelectuales, mineros y grupos indianistas, para buscar la emancipación indígena, eso da lugar al EGTK, comienza la formación militar en las comunidades. Comienza hacer una relectura con los grupos kataristas e indianistas, abren un debate desde la mirada de lo obrero en Marx, hacia la temática de lo nacional, el campesino, la identidad difusa. Aparece la preocupación hasta el día de hoy de la temática indígena  la construcción de la nación.  

García Linera en una entrevista dice: “se trataba de una polémica marginal, porque éramos un grupo de personas que no  influíamos en ninguna parte, nos dedicábamos a repartir nuestros panfletos, nuestros textitos, nuestros policopiados de cincuenta páginas, en las marchas, en las minas, pero ahí se inicia una polémica…”

Es donde comienzan a repensar las formas y tácticas de incidencia política, empiezan a escribir los cuadernos, los textos de Marx sobre los “pueblos sin historia”, los “Grundrisse”, los textos sobre India y china, y después las cartas a Vera Zasulich y los manuscritos etnológicos.

Calculo que esa reflexión sigue hasta el día de hoy, el tema de lo indígena y de lo nacional como elemento importante en la construcción de identidades sociales, en la formación de las clases sociales en Bolivia. Lo indígena, los movimientos sociales y nuevos liderazgos.

El EGTK ha sido la principal insurgencia guerrillera a inicio de los 90’ que pensaba la inserción de campesinos para convertirse en una versión aymara de fuerzas, llevado por los ayllus. Que provenía de las ofensivas rojas,

La Cárcel

Cuando fue la detención del grupo EGTK hubo una violación a los derechos humanos, Álvaro García Linera informa ante la Comisión Camaral: “Los métodos que usaron, las pateaduras lo que llaman “el chancho” (…) se cansaron seguramente de usar patadas, los golpes y los palos, entonces implementaron la corriente eléctrica. Me desnudaron, echaron agua al piso, porque había un patio y me hacían toques eléctricos en el cuerpo (…) durante más de tres horas, disfrutaban bastante; me llamo la atención el sadismo de esa gente. Ya la vi a mi esposa, ya estaba detenida, entonces había un intercambio de formas para sacar la información de este fiscal Nemtala, que era dejar a los grupos operativos del CEIP que hagan golpes, la tortura y la aplicación de corriente, y él el chantaje. Decía: “ha caído, está preso tu hermano –estaba preso Raúl-, está preso tu otro hermano, sabemos que no tiene nada que ver, está presa tu esposa, está presa tu madre, está presa tu hermana, entonces negociemos, entrégame los lugares de la gente, entrégame cuatro casas, dame direcciones, a vos no te voy a soltar, pero puedo soltar a tu madre, puedo soltar a tu esposa” Era el intento del ablandamiento

Pero en el caso de las declaraciones informativas de los familiares detenidos, María del Carmen García Linera, relata las dificultades que tuvo la familia de los hermanos, para poder entrevistarse con sus familiares detenidos y consta lo siguiente, a los doce días: “ encontramos a Álvaro en un estado casi harapiento, él se queda callado, que estaba bien, no pasaba nada y mi mamá pide que un momento la dejen abrazarlo, de esa manera es que Álvaro sale de la reja y el momento que lo abraza Álvaro hace una mueca de dolor, a lo que le levanto la chompa que traía puesta y le encuentro unas marcas en la espalda y en el pecho en forma de una moneda, como unas heridas redondas, como unas llagas; mi hermano toma la actitud de jalarse y no permitir que veamos más. Le agarro las manos y encuentro que tenía marcas como si le hubieran incrustado algunas cosas en cada una de las uñas de las manos, una marca de sangre hasta más de la mitas de a una”.

En el penal de máxima seguridad de Chonchocoro también salió su libro, por ahí el más elaborado “Forma valor y forma comunidad” pero como pudo escribir con tanta restricción de seguridad, donde les habían prohibido contacto con todo lo que fuera posible. En la introducción de “forma valor y forma comunidad” va contando detalladamente: él se cuestiona que va a leer, dice: “El capital de Marx, no cabe duda, literalmente no parecía nada riesgoso o político frente a los celos guardianes de la cárcel. Al menos su título no hablaba de guerras, ni de sublevaciones y fácilmente podía ser entendido como un libro más de gestión empresarial, tan de moda en esos años de auge neoliberal. Sobre la parte de los cronistas de tiempos de la Colonia: “La mayor parte de las crónicas coloniales pudieron llegar a mis manos gracias a Alison Spedding, quien quincenalmente nos hacía llegar textos a la cárcel”.


Hoy todo esa mística que nos deja Álvaro García Linera o Qhananchiri son herramientas para entender este proceso emancipativo, desde lo indígena hasta el movimiento social. El concepto fundamental de toda la su obra política marxista así como de la filosofía y de la economía marxista es el concepto de clase, adhiere al indígena, “Los comunistas luchan por alcanzar los objetivos e intereses inmediatos de la clase obrera; pero, al mismo tiempo, también dentro del movimiento actual, el porvenir de este movimiento”. 

miércoles, 1 de junio de 2016

Una mercancía: Coca y cocaína en Bolivia



Por: Sergio Salazar Aliaga

En las últimas décadas de la historia de Bolivia Evo Morales y el sector cocalero siguieron una lucha en contra de la erradicación de la hoja sagrada de la coca, llevada a cabo por políticas exportadas desde el imperio Yanke, Estados Unidos.   A partir de la presidencia del primer indígena, Evo Morales en su mandato como presidente y llevada la aprobación de la Nueva Constitución Política del Estado Plurinacional en diciembre del año 2009, Bolivia ha establecido proteger a la hoja de Coca originaria y ancestral como patrimonio cultural, recurso natural renovable de la biodiversidad de Bolivia, y como factor de cohesión social reiterando que en su estado natural no es estupefaciente.


El tema del narcotráfico es uno de los mayores problemas que sufren los Estados, por la cual Bolivia no se salva de la misma. Este es un intento de profundizar como la hoja de coca pasa a convertirse en una mercancía para que muchos años después sea objeto de valor de cambio para obtener otras ganancias.

“Lenin y Marx nos recuerdan que el capitalismo es planetario, y que la única manera de superarlo es también planetariamente”, “no es la conciencia lo que determina la vida, sino la vida la que determina la conciencia” (Marx, 1974:26-27).

La mercancía como tal son todas las cosas producidas para la venta. En el capitalismo todas las cosas son producidas para vender, la mercancía es un objeto útil y que tiene un valor, si no fuera útil no se produciría. Esa mercancía tiene un valor, sirve para obtener otras cosas, como ser ganancia.

Por eso se dice que las mercancías tienen valor de cambio, para 1545 cuando las clases dominantes de Bolivia inician un ciclo económico que define el modo y la organización de la producción de la nación por casi tres siglos y medio mediante la Mita, la hoja de coca toma un valor de cambio, la coca boliviana se convierte en un excelente negocio para un grupo de terratenientes de origen español.

Antes de que comenzara el capitalismo, las cosas no se producían para vender; por eso no tenían un valor de cambio. Solo eran objetos útiles. Los productos en su mayor parte estaban relacionados a la agricultura y a la ganadería y se consumían sin necesidad de comprarlos, la hoja de coca entra en contacto con la humanidad hace más de 4500 años, en la prehistoria andina donde era el símbolo de lo religioso, de lo social, base medicinal y nutricional de los andes.

En el capitalismo es distinto. Si una cosa no se puede vender, no se produce. No importa cuanta necesidad tenga la población de esa mercancía.

Ya que la condición para que el capitalista obtenga su ganancia es la venta del producto, lo que prevalece es el valor de cambio. Si no hay ganancia, no hay producción, aunque la gente se muera de hambre, aunque existan fábricas sin funcionar, aunque existan desocupados buscando trabajo, aunque se tenga que erradicar la hoja milenaria por supuestas satanizaciones.

En Bolivia el ciclo de la cocaína pudo acumular un capital sorprendentemente grande, una parte de éste sirvió de soporte de la economía del Estado, y la otra parte ingreso al sistema bancario fiscal y privado, a mediados de 1981 empezó a emigrar del país para “esperar” en más de cincuenta bancos de Europa y Estados Unidos.

Que una cosa sea útil es condición necesaria para que sea producida y pueda ser vendida. Por eso los capitalistas están obligados a hacer cosas útiles, no importa el costo social o las repercusiones que puedan pasar, lo esencial es la utilidad de las cosas depende de la cantidad y de la calidad. Los capitalistas, cada vez que pueden alterar el peso de lo que venden, lo hacen; cada vez que pueden alterar la calidad de la materia prima, lo hacen; si pueden engañar sobre la calidad y la cantidad del producto, lo hacen.

Así llevaron el proyecto de la cocaína, dado que ha demostrado una habilidad extraordinaria para acumular capital y para reprimir las manifestaciones del proyecto popular, el último y definitivo enemigo del imperialismo y sus intermediarios.

Por eso es necesario hacer hincapié a las reseñas históricas, para tener un mejor entendimiento y referente de la genealogía y procedimiento que llevo a la hoja de coca a pasar al narcotráfico, Bolivia desde la segunda mitad del siglo XVI, cuando un indígena llamado Huallpa corría tras las huellas de una llama fugitiva y se vio obligado a pasar la noche en un cerro y para no morirse de frío, hizo fuego y la fogata alumbró una hebra blanca y brillante. Descubrió que estaba forrada de plata pura, ¡había descubierto el Cerro Rico de Potosí!

Se desencadenó la avalancha española, con la implementación de la Mita, y se da una exageración a la esclavitud en la explotación a la mano de obra, es por eso que en ese momento el cultivo y el consumo de la hoja de coca crecen aceleradamente a un proceso expansivo. Este aumento en el cultivo y consumo de la coca tuvo que ver con el hecho de que la invasión europea había producido una grave crisis de alimentos, causando privaciones nutricionales en la población indígena.

Para comienzos del siglo XIX en Bolivia se diseña como modo de producción una estructura latifundista1.

Al imponerse el latifundio en Bolivia como un “modo de producción y mientras las tierras de las comunidades indígenas pasaban gradualmente a una condición de “cautiverio”, bajo una tuición de los hacendados, se consolidaban también otras formas de súper-explotación al indígena agricultor. Entre ellas la exigencia de trabajar gratuitamente las tierras del “patrón”, y el pongueaje, que era una forma grotesca de servidumbre obligada. Con ese nuevo giro dentro de la secuencia de la explotación del indígena, la producción de la hoja coca se vio notoriamente favorecida, en Coripata2, se consolidando una red de relaciones comerciales con los magnates mineros, los hacendados yungueños lograron estructurar una organización empresarial dinámica, institucionalizada con el nombre de Propietarios de los Yungas, esto a partir de 1922, bajo la dirección del hacendado Abel Solís y el asesoramiento del magnate José María Gamarra, cobró verdaderamente importancia.

José María Gamarra conocido como “El Rey de la coca” hasta la reforma agraria de 1953, fue en realidad quien dio impulso definitivo a la sociedad de Propietarios de los Yungas, institución que si bien no presidió, siempre fue considerada como propiedad suya.

“A fines de 1967, Ernesto Che Guevara relata que cuando los guerrilleros se instalaron en una finca, en el sudeste del país, para iniciar la campaña de Ñancahuazu, un hacendado de los alrededores pensó que se trataba de un grupo de narcotraficantes de cocaína. Este hombre apellidado Argarañaz, insistía en participar en los beneficios de la supuesta producción de estupefacientes”3.

El narcotráfico comienza a crecer de manera agigantada, en la dictadura del General Hugo Banzer Suarez, su relación la veremos en tres niveles, “Primero que su responsabilidad como gobernante en la inauguración de la veta blanca en Bolivia la certifica el quiebre histórico de la producción. Hay que añadir los distintos estímulos a través de préstamos desde el Estado a sectores de la burguesía cruceña que se dedicaron  al narcotráfico de manera encubierta. Una constante fue la permisividad y la complicidad de los organismos de control con el desarrollo del narcotráfico.
Segundo que el propio Banzer y sus familiares fueron descubiertos en actividades ilícitas vinculadas al tráfico y producción de cocaína.
Tres. Un célebre narco-video en el cual quedan probadas las estrechísimas relaciones entre el “Rey de la Cocaína” Roberto Suárez y ADN, y más el proyecto de crear una economía, en la fase democrática de Banzer, en base a la cocaína y su ingreso al circuito legal. Blanquearla”, (Sivak, 2001: 184).
  
“El 17 de julio de 1980, Luis García Mesa, comandante del ejército, daba un cruento golpe que interrumpió ese caótico proceso democrático. Apoyado por la dictadura militar Argentina, contaban con el asesoramiento de los expertos de la guerra sucia de ese país vecino, sustentando económicamente por una amplia organización de narcotraficantes, de la que formaban parte varios de sus ministros, García Meza se apodero del poder de una forma sangrienta”.

“Visto desde la corta perspectiva del ámbito nacional, el golpe de los narco-dólares como se lo conoció desde el primer momento, aparecía como una tozuda resistencia de la cúpula militar (indudablemente, de su sector más retrogrado), a permitir la restauración de un régimen civil que, por lo demás podía considerarse demasiado agresivo, habida cuenta de la participación, en su esquema de partidos como el Comunista y otros grupos mal vistos por el militarismo”, (Peredo, 2008:69).

El Gobierno de García Mesa fue el del Narcotráfico, conocida también como la Narco-dictadura. El narcotráfico comenzó en modo significativo en la década de los años 70ta y la institucionalización de su procesamiento con protección oficial se dio precisamente al comienzo de la década de los 80tas. El más representante Luis Arce Gómez.

El 1 de marzo de 1981, más de 80 millones de norteamericanos fueron conmovidos por el programa televisivo 60 Minutos de la cadena CBS, conducido por el periodista Mike Wallace, que llevaba el título de El Ministro de la Cocaína.

La emisión, en la que participaron miembros de la Drug Enforcement Administration (DEA), el Senador estadounidense Dennis DeConcini, el Fiscal de la Corte de Miami – Florida Scott Miller y otras autoridades judiciales de Norteamérica, se referían a la cocaína de Bolivia y estaba dedicado al Coronel Luis Arce Gómez, entonces Ministro del Interior del gobierno encabezado por el General Luis García Mesa.

A través del programa se fue articulando un resumen de las actividades desarrolladas por el ejército boliviano y por los miembros más destacados de la burguesía boliviana en torno al narcotráfico, y tanto DeConcini como el jefe de la DEA, el Fiscal del Estado de Florida, Scott Miller, y el propio Mike Wallace llegaron a la conclusión de era evidente la participación activa del coronel Luis Arce Gómez en la actividad ilícita.

En 1997, Banzer había cambiado las chaquetas militares por los tajes grises. Pero continuaba en la misma senda que los Estados Unidos. Tomó como propia una idea-fuerza de Washington: muerto el comunismo, el narcotráfico constituía la gran amenaza para Bolivia y para el mundo occidental.

Puso en práctica el “El Plan Dignidad”, el proyecto oficial de erradicación de la hoja de coca excedentaria, fue la forma en la que Banzer buscó y consiguió estabilizar su relación con los Estados Unidos.

Como el plan dignidad hecho en Estados Unidos buscaba erradicar a los campesinos, y no sólo los cultivos de coca, Evo Morales encabezó en 1998 una nueva marcha a pie que durante veintitrés días unió El Chapare con La Paz.

De esta manera se puede hacer una pequeña historia breve de lo que paso en Bolivia con respecto a la coca y cocaína ahora en el periodo del Presidente Evo Morales hay una política especial para la protección de la coca , con la aprobación de la Nueva Constitución Política del Estado Plurinacional el  año 2009, Bolivia ha establecido proteger a la Coca originaria y ancestral como patrimonio cultural, recurso natural renovable de la biodiversidad de Bolivia, y como factor de cohesión social reiterando que en su estado natural no es estupefaciente.

En este contexto, la nueva Política Nacional de Lucha al Narcotráfico y Revalorización de la Hoja de Coca se basa en cuatro pilares de acción el Desarrollo Integral con Coca, el Control Social, la Prevención y la Interdicción.




Bibliografía
 K. Marx, F. Engels: “La Ideología Alemana”, México, 1974
Antonio Peredo Leigue: “Historia de Incapacidades, un intento por entender mi país”, Bolivia, 2008
Martín Sivak: “El dictador Elegido, Biografía no autorizada de Hugo Banzer Suárez”, Bolivia, 2001

Notas

·         Marx nos enseño que cada sociedad establece su propia manera de organización, es lo que nos caracteriza y al mismo tiempo nos diferencia de otras sociedades, la producción, la distribución de riquezas, tanto materiales como simbólicas. Lo que vendría a ser el modo de producción. Las sociedades capitalistas están organizadas para la máxima obtención de ganancias, y no para satisfacción de las necesidades de toda la población.
·         Coripata, en lengua aimara significa “altura del oro”, calificación no desprovista de una buena dosis de paradoja, debido a que esta región nunca descolló por su producción aurífera, pero justificada por su permanente enriquecimiento, gracias al cultivo cocalero
·         El Diario del Che en Bolivia. Ver también: La Película: CHE el Revolucionario de Steven Soderbergh



LA INCONFORMIDAD JUDICIAL


Bolivia vive una época de transformaciones que se traducen en varios aspectos de la vida; es ahí donde el resultado de la inconformidad con las instituciones vigentes y necesidades de nuevos sistemas. Esto pasa exclusivamente en el sistema de justicia que hasta ahora no pudo avanzar al ritmo que camina el Estado.

El Estado avanzado a pasos gigantescos, en materia económica, en materia social, diferentes formas, pero existe un stand by en materia judicial, y pasa porque los cambios en la realidad política socioeconómica y cultural conducen a mutaciones en el sistema para lograr una conexión y coherencia de esas realidades, en la justicia hasta el día de hoy no encontramos ninguna de estas, seguimos desconectados, seguimos haciendo intentos de supervivencia. Lo que nos lleva como un reto social a la Cumbre de Justicia que se llevaran los días 3 y 4 de junio de 2016.

Ese análisis de la situación nos permite ver, también, la existencia de una desconexión entre el derecho como tal y las realidades que hoy vivimos. Realidades en el sentido de la ambigüedad y contradicciones que posterga el análisis de casos concretos en los tribunales, elaboración de leyes, la definición de la relación  entre la justicia indígena y el resto del sistema judicial estatal. Los preceptos jurídicos que se encuentran atrasados respecto de las exigencias de una sociedad post moderna, y las elaboraciones teóricas que continúan sustentadas en torno a principios y supuestos de otras épocas.
Por eso es que hablo de una inconformidad judicial, una inconformidad del sistema como tal, traducido como una crisis del sistema, y esta crisis se manifiesta con mucha rigurosidad en el campo del derecho. La obsolescencia de la legislación punitiva dificulta la realización de la justicia criminal y el “Jus puniendi” o el derecho del Estado está siendo cuestionado por nuevos argumentos que en el fondo deslegitimizan el ejercicio del mismo.

 El sistema penal no cumple con el contenido de efectiva represión y prevención porque tiene diferentes problemas, su formulación carece de sustento fáctico o empírico necesario, como resultado de ella no tiene correspondencia con la realidad. Pocas o casi nunca las investigaciones penales criminológicas penitenciarias  de otra índole han respaldado la adopción, diseño y el establecimiento de modelos penales.

¿Cuántas verificaciones empíricas de enunciados teóricos existen? En Bolivia pocos o casi ninguno corresponde entre la realidad y la normatividad, que será posible cuando la formulación de una política criminal intervengan con los aportes técnicos y científicos de las ciencias fuctuales, como ejemplo la política criminal o algo que casi no utilizamos o en muy pocos casos como se la estadística criminal.

Por ejemplo hoy existen dos límites entre dos sistemas coexistentes con autonomía, que permiten pensar en un conflicto real entre formas políticas diferentes y que pueden graficarse en el encuentro de la oralidad y la escritura, y todo lo que el pasaje de una no alcanza a contemplar. Es decir que en la nueva Constitución, la justicia comunitaria está incorporada, no como otra justicia, sino como posible jurisdicción local y comunitaria.   

Pero lastimosamente la ejecución de dichas justicias en su aplicación son muy vagas o muy bajas, en el sistema penal boliviano se carece de políticas o programas relativas a la ordenación y sistematización de la información referida a tres esferas: Delito, delincuente y pena. No se cuenta con un sistema que acumule, procese y evalué los datos cuantitativos que genera el propio sistema en su funcionamiento. Esta circunstancia deriva en una deficiente planificación de las políticas de control
de la criminalidad y la ineficiencia de ellas.

El legislador boliviano a la hora de formular políticas criminales acude a programas o modelos políticos criminales importados, “adoptando” las mismas a la realidad nacional. En ese contexto la necesidad y la exigencia misma de la sociedad para cambiar el sistema en sí, la exigencia misma de buscar nuevos mecanismo, hoy ya claro que existe un proceso de pre cumbres, y que la meta será en la Cumbre de la Justicia, es por eso la importancia y la aplicación de las estadísticas criminal en la formulación y evaluación de una política criminal planificada, conociendo, que en Bolivia la estadística criminal esta poco desarrollada y sabiendo también, que este vacío prima al sistema penal nacional, de un valioso medio para la investigación, análisis, y formulación de políticas de materia de lucha y prevención de la delincuencia.

Por eso a pocos días de conocer que avances cualitativos salgan de la Cumbre de Justicia es importante hacer diferentes hipótesis del devenir de la justicia, una de esas es la aplicación de la política criminal boliviana, que sólo será posible con la implementación de una estadística criminal, que brinde información necesaria para su formulación, hecho que permitirá una adecuada represión y prevención de la delincuencia.

Por eso también los datos concretos de estas pre cumbres son transparentes, en los diferentes departamentos que se los va elaborando, y esa tiene que ser la respuestas donde depende de la perspectiva que se le esté dando, de cara a un futuro próspero para la justicia nacional, ya que el uso del poder penal está sometido a las reglas de la puja política de un país. Los distintos grupos y sectores políticos tratarán de influir en la formulación y en la configuración de esta, cada uno de ellos según sus propios objetivos, finalidades y concepciones políticas. En ese sentido se puede hablar de diferentes políticas judiciales, según los distintos grupos que la promuevan, como ya vimos la justicia comunitaria reconocida, que marca la pluralidad, hablar de justicias en plural.



En cambio si nos referimos a las síntesis final que resulta de esa puja (surgirá de los actores políticos o de la hegemonía de un sector) si podemos hablar de una solo política de justicia.